Endoscopio con sensor de oxígeno detecta el cáncer de páncreas, proporcionando esperanza para la detección temprana.

Jacksonville, Florida.– Un sensor óptico de oxígeno en la sangre conectado a un endoscopio es capaz de identificar el cáncer de páncreas en los pacientes a través de un procedimiento endoscópico simple, según investigadores de la Clínica Mayo en Florida.
 
El estudio, publicado en GIE: Gastrointestinal Endoscopymuestra que el dispositivo, que actúa como el conocido clip de dedo de tipo pinza utilizado para medir el oxígeno en la sangre en los pacientes, tiene una sensibilidad del 92 por ciento y una especificidad del 86 por ciento.
Eso significa que de 100 pacientes con cáncer de páncreas, este sensor detectaría 92 de ellos, con base en los hallazgos. Y en 100 pacientes que no tienen cáncer de páncreas, la prueba identificaría correctamente el 86 por ciento de las veces.
 
El dispositivo mide los cambios en el flujo sanguíneo en los tejidos que están en proximidad con el páncreas, bajo la teoría de que los tumores cambian el flujo de sangre en los tejidos circundantes debido a que los tumores necesitan oxígeno para crecer. El endoscopio se introduce en el estómago y el duodeno, en donde se toman las mediciones. El páncreas se encuentra a las afueras del duodeno.
 
“Aunque se trata de un pequeño estudio piloto, el resultado es muy prometedor. No hay ninguna prueba disponible que pueda identificar con precisión el cáncer de páncreas en una etapa temprana, excepto la eliminación de alguno de los órganos”, dice el investigador senior del estudio, el gastroenterólogo  Dr. Michael Wallace. “Necesitamos nuevas maneras de detectar el cáncer de páncreas con eficacia, de un modo simple y lo más pronto posible”.
 
Ahora, más de 90 por ciento de los cánceres de páncreas se descubren en una etapa avanzada o metastásica sin tratamiento eficaz disponible. Eso explica por qué el cáncer de páncreas es la cuarta causa más común de muerte por cáncer en los Estados Unidos, a pesar de que ocupa el 10º en incidencia.
 
“Ahora estamos confirmando nuestros hallazgos en un estudio mucho más grande, con participación de instituciones en los Estados Unidos y en Europa”, dice el Dr. Wallace.
La técnica es una forma muy diferente de ver la detección de cáncer, agrega.
 
“Lo que es bastante inusual es que estábamos tratando de detectar cambios que no están en el propio tumor, sino que se encuentran en los tejidos cercanos, de apariencia normal”, explica. “Se basa en un principio, que está siendo cada vez más reconocido, llamado efecto de campo del cáncer. En lugar de buscar la aguja en el pajar, ahora vemos el pajar para ver cómo es diferente cuando hay una aguja en su interior”.
 
“El concepto general es que los cánceres producen en los tejidos circundantes cambios en el flujo de oxígeno que son detectables, no visual o incluso bajo el microscopio, sino de este tipo de sensor”, dice el Dr. Wallace.
 
Para poner a prueba la capacidad del sensor para reconocer el cáncer de páncreas, los investigadores estudiaron a dos grupos: uno en el que 14 pacientes ya habían sido diagnosticados con el cáncer, y otro en 10 pacientes sin cáncer.
 
El Dr. Wallace dice que el endoscopio con sensor de oxígeno también se está probando en los cánceres de colon y esófago.