La endoscopía como opción para los tumores pituitarios

Según la American Cancer Society, cerca de 8,000 tumores pituitarios son diagnosticados cada año en Estados Unidos, la mayoría de estos benignos y muy pocos cancerígenos. En la actualidad, el tratamiento para este tipo de tumores ya no es tan traumático como en el pasado, gracias a procedimientos endoscópicos que los eliminan sin grandes traumatismos.

De acuerdo con la organización, uno de cada cuatro pacientes puede tener un tumor en la glándula pituitaria sin desarrollar ningún tipo de síntoma; sin embargo, en algunos casos estos pequeños bultos pueden crecer y comprimir la glándula, creando alteraciones endocrinas y empujando estructuras importantes como los nervios ópticos. Una vez que esto ocurre, su extirpación es inevitable.

“Hay pacientes que pueden vivir con esos pequeños tumores sin mayores problemas, pero cuando vemos que están en mayor riesgo, ya sea por el tamaño o por las molestias que generan en el organismo, procedemos a extirparlos”, asegura el doctor Santiago Figuereo, neurocirujano, fundador y director médico de Advance Neuro Spine Institute de Miami.

“Actualmente, la medicina moderna cuenta con procedimientos endoscópicos sin incisiones que puedan crear traumas en las estructuras importantes del cuerpo; estos endoscopios especiales navegan a través de la nariz y llegan a la glándula, ubicada en el cerebro, con la asistencia de un sistema GPS que ayuda a ser más precisos. El aparato está acompañado de cámaras de alta definición y monitores”.

El médico agrega que esta tecnología les ha permitido ver el tumor en una mejor resolución, lo que permite la extracción del tumor con seguridad y la preservación de la glándula.

La glándula pituitaria es el control principal del sistema endocrino. A pesar de ser tan pequeña como un guisante, controla actividades importantes del cuerpo como el crecimiento, el metabolismo, el embarazo y la producción de la leche materna, ya que controla la secreción de hormonas al cuerpo.

Este importante órgano está ubicado en la región selar (conocida como la silla turca), una cavidad ósea en el centro de la cabeza.

“Algunos de los síntomas más comunes en pacientes con tumores pituitarios incluyen dolores de cabeza, problemas con la visión periférica, además de náuseas y vómitos, deficiencias hormonales y debilidad debido a la falta de algunas hormonas específicas; en algunas mujeres se presenta con trastornos menstruales, y en algunos hombres con disfunción sexual, debido a la falta de producción de testosterona”.

Otros síntomas pueden ser la pérdida o ganancia de peso sin explicación, o la sed y el deseo de orinar constantes, a consecuencia del descontrol en los líquidos del cuerpo originado por el tumor.

Los tumores pituitarios son diagnosticados a través de exámenes de laboratorio que miden el funcionamiento de las hormonas, y por medio de una resonancia magnética del cerebro.

“El método endoscópico para extraer estos tumores es sencillo, rápido y seguro en la mayoría de los casos”, explica el especialista. “Los pacientes se sienten cómodos, ya que no hay ninguna consecuencia cosmética, y lo único que pueden experimentar es una leve congestión nasal debido a la introducción del aparato por la nariz. Casi siempre es un procedimiento ambulatorio”. •

Para más información sobre este y otros procedimientos visite www.advancedneurospine.com .